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Ya ha llegado el nuevo año cronológico, el oficial.
Dicen, basándose en muchas de las tradiciones de nuestro mundo, que el número ocho está asociado a la prosperidad, la fortuna, la salud, la protección. Desde este punto de vista el 2008 puede ser un gran año. Claro que si escuchamos a los padres de la economía mundial - o sea las bolsas internacionales, los bancos, los hipotecadores, los empresarios, etc.- las previsiones distan mucho del optimismo: que será un año muy duro, con los intereses por las nubes, los precios en la estratosfera, las grandes industrias que emigran a oriente, donde todo sale más barato, los pobres cada vez más pobres y la clase media perdiendo ese status y engrosando las filas de la clase pobre.
Dos visiones que resultan opuestas, díficiles de reconciliar.
Sin embargo, recordando el libro Blanco de la Bolsa que hace años llegó a mis manos, explicaba su autor que las subidas y bajadas bursátiles no dependían del dinero, sino de la cantidad de miedo que manejaban los inversores. Cuanto más seguros, más compraban y todo iba mejor. Cuanto más inseguridad, más se vendía y por tanto los índices iban peor.
De modo que será necesario hacer oídos sordos a los que están invadidos por el miedo, y escuchar atentamente las ideas que pueden potenciar nuestra creatividad, para crear soluciones diferentes a problemas nuevos o a viejos problemas. Entonces, seguramente, nos irá bien. Y colaboraremos para que las personas tengan menos miedo y sigan reclamando su derecho a vivir no sólo dignamente, sino cálidamente, es decir, con calidad.
Nosotras nos proponemos:
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Mantener alta la confianza.
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Potenciar la creatividad.
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Desarrollar nuevas soluciones.
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Mejorar las soluciones que siguen funcionando.
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Darnos tiempo para disfrutar de lo que hacemos.
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Mantener nuestra calidad de vida.
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Alentar nuestras ilusiones y entusiasmar a otras personas.
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Colaborar con otros, porque tres son más que dos.
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Ver lo mejor en todo lo que nos pasa, para mantener alta la alegría.
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Aprender permanentemente y compartir con las demás personas.
Y tú ¿ya sabes tus nuevos propósitos?
Haz la lista y piensa en ella de todos los modos que puedas. Te emplazo para dentro de un año y compartimos los resultados.
FELIZ AÑO, PROSPERO, SALUDABLE, AFORTUNADO Y SEGURO, 2008
Te deseamos Zoé y Ariane
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